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Errores de sintaxis

¿Qué pasa cuando un libro está mal corregido?

El trabajo de un corrector de textos es claro: debe encargarse de que no haya errores ortotipográficos de ningún tipo. En estos errores ortotipográficos entran dos elementos importantes: el fondo y la forma. Es decir: lo que se dice y cómo se dice. Se sabe, en el primer caso, que no debe haber errores de sintaxis que puedan alterar lo que está escrito. En el segundo el fallo es más claro: los errores en ciertas palabras podrían modificar la sensación que quiere emular el escritor en el lector.


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Errores de sintaxis en un libro

La sintaxis es la estructura de cada oración. Si la sintaxis es errónea, la oración puede cambiar el sentido o perderlo por completo. Los errores de sintaxis son cometidos de forma constante por los escritores y es que no es fácil sentarse a escribir por horas sin una equivocación mínima. Aquí el editor entra en juego y corrige la sintaxis. Aunque no siempre es tan bueno esto, porque la lengua es algo que se puede ver desde muchos puntos distintos. Es posible que quien se encuentra haciendo la revisión del libro considere que algo es un error, aun cuando el escritor lo hizo adrede.

Modificaciones en la forma

Las modificaciones en la forma del escrito son usadas para darle un último toque al material. Algo como la cereza sobre el pastel; no es extremadamente necesaria, pero no cae para nada mal. Generalmente, esto se hace para profundizar en las descripciones que hay en el libro o para evitar palabras que se repitan constantemente (a menos que sea un juego del escritor).

Para esto se recomienda la edición colaborativa con el mismo escritor: nada se hace sin el consenso del mismo. En las modificaciones de la forma podemos encontrar otros detalles como el orden de los capítulos, la tipografía en ciertas secciones del libro, las imágenes (en caso de que se empleen), etc.

Un ejemplo de esto puede ser el índice de Rayuela de Julio Cortázar, en el cual el escritor aclara que la novela puede ser leída de dos maneras. Está la forma tradicional (leerla de principio a fin). Y está la forma sugerida por Cortázar, que es siguiendo el orden de los capítulos, que están desordenados a lo largo del libro. Lo revolucionario de esta novela fue que no solo estaban esas dos formas de leerla, había otras que cambiaban por completo la historia.

Ediciones colaborativas

Esta es la solución más grande que puede ofrecer un corrector de textos. Sentarse al lado del autor de la obra y sugerir cambios en ella es algo que facilita el trabajo. Aunque también requiere un montón de esfuerzo de ambas partes. Debe acudirse a citas en horarios determinados donde se dedicarán a revisar todo el escrito y a modificar las cosas que sean necesarias.

Además, tenemos la idea de la inserción del aparato crítico en el prólogo del libro. Generalmente, estas críticas literarias son escritas por los editores, correctores u otros escritores que hayan llegado a la obra. En otras ocasiones, es el mismo autor el que introduce su obra, quizá para jugar con el lector, como Italo Calvino en Si una noche de invierno un viajero.



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