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Cómo escribir sin faltas de ortografía

como escribir sin faltas de ortografia

 

A diferencia de lo que se hubiera imaginado con la irrupción de la tecnología, con el uso de videos y audios, el lenguaje escrito sigue estando más vigente que nunca. Naturalmente, esto implica que nos hagamos la siguiente pregunta: ¿Cómo escribir sin faltas de ortografía? Puesto que cada vez escribimos más y a nadie le gusta evidenciar que comete errores de ortografía.

Si bien hay ciertas condiciones naturales para no cometer faltas (mayor atención, pasión por la lectura, interés en conocer las normas del idioma, formación, etc.) mejorar tu escritura es posible mediante algunos sencillos trucos que vamos a enseñarte.

En este artículo te proponemos 9 sencillos pasos para que mejores tu escritura cotidiana, sea para enviar correos electrónicos de manera adecuada, mensajes por WhatsApp, escribir textos literarios o simplemente mejorar tu redacción.


Cómo aprender a escribir bien sin faltas de ortografía

 

1. Leer para escribir sin errores

De eso se trata todo: de aprender. La escritura es un ejercicio casi muscular que se mejora con el tiempo. Para ello, uno de nuestros primeros consejos es que leas. El acto de leer es fundamental puesto que, de manera inconsciente, tu mente va registrando la forma en la que aparecen escritas las palabras. Mientras más las veas, más las recordarás y, por lo tanto, sabrás cómo se escriben.

Leer a conciencia, deteniéndote en palabra o frase para entender e interiorizarla, es fundamental. De esa forma, además de ir reteniendo lo que lees, sabrás diferenciar excepciones y las reglas de la ortografía en distintos contextos.

Asimismo, para aprender a escribir correctamente sin faltas de ortografía, es importante leer variedad de contenidos para que así aumente la variedad de palabras (léxico) específicas que puedas ir conociendo y asimilando. Ello, sin duda alguna, repercutirá positivamente en tu escritura.

 

2. Conocer las reglas ortográficas básicas

Naturalmente, no podrás progresar ni aprender a escribir sin faltas de ortografía sino conoces algunas normas elementales de la RAE.

Según un estudio realizado por la Real Academia Española en el año 2019, se seleccionó un listado de 5 reglas ortográficas , que la inmensa mayoría del grupo de estudio no conocía o no lograba recordar.

Dicho listado es el siguiente:

a. Signos de puntuación

Al parecer, escribir un texto sin faltas de ortografía parece ser una de las tareas más difíciles que hay, así que la RAE catalogó el problema de la puntuación como el más recurrente. Aunque no lo creas, hay 10 signos de puntuación que debes aprender a identificar y a emplear según sea el caso:

    • Punto
      • Punto y seguido
      • Punto y aparte
      • Punto final
    • Coma
    • Punto y coma
    • Dos puntos
    • Comillas: simples, inglesas y latinas
    • Paréntesis, corchetes y llaves
    • Signos de interrogación
    • Signos de exclamación
    • Puntos suspensivos
    • Raya

 

b. Uso de las mayúsculas

Por alguna razón desconocida, con las mayúsculas ocurre algo curioso: algunos prescinden de ellas cuando realmente son necesarias y otros las utilizan de manera deliberada cuando no son realmente necesarias, como por ejemplo, en el caso de los cargos públicos: ministro, presidente, general, etc., los cuales se escriben con minúscula.

Como podrás imaginar, su uso es variado y determinante si lo que buscamos es, por ejemplo, cómo escribir una carta sin faltas de ortografía o cómo escribir una tesis, una relato para un concurso, o un correo electrónico para la empresa en la que deseas trabajar.

Aquí te compartimos algunos ejemplos habituales del uso de las mayúsculas:

    • Después de un punto; es decir, al principio de una oración o frase.
    • Después de puntos suspensivos cuando estos cierran la frase o enunciado.
    • En los nombres propios, apellidos, nombres de divinidades, apodos y sobrenombres.
    • Al inicio de títulos de obras de creación artística (libros, obras de teatro, películas, discos/canciones, pinturas, etc.) y al inicio de títulos de publicaciones periódicas y colecciones.
    • En los títulos de los libros sagrados.
    • En los títulos de congresos, cursos, seminarios, etc.
    • En los nombres de celebraciones o festividades civiles, militares o religiosas.

 

c. Tildes o acentuación

Los acentos son un problema tan viejo como la misma escritura y, además de la puntuación, reflejan de manera clara y precisa que una persona tiene problemas para escribir sin faltas de ortografía. Asimismo, un mal uso de la puntuación como de la tildación pueden alterar por completo el significado de una oración o enunciado.

Por suerte, los correctores automáticos como el que tiene incorporado el Word pueden ayudarnos un poco (pero nunca será suficiente puesto que no siempre distinguen entre tilde o acento ortográfico y tilde o acento diacrítico). Para empezar, deberás tener claro qué tipos de palabras existen según su acentuación: agudas, graves, esdrújulas y sobreesdrújulas, puesto que algunas llevan tilde y otras no.

Si deseas convertirte en un as de la escritura, sobre todo si eres de las personas que se preguntan cómo aprender a escribir sin faltas ortográficas, te recomendamos que leas esta publicación de la Universidad de Valladolid sobre este tema. En esta guía tendrás acceso a conocimientos valiosos sobre el uso de la ortografía y las tildes en particular: https://uvadoc.uva.es/bitstream/handle/10324/6872/TFG-L702.pdf?sequence=1&isAllowed=y

 

d. Uso de las cursivas

Según la definición explícita de Fundéu, la «cursiva se aplica principalmente en las palabras en que resultan ajenas al español por su ortografía, fonética o significado».

En este sentido, aquí tienes una breve lista de algunos ejemplos más usados de la utilización de cursivas para aprender a escribir sin faltas ortográficas.

La cursiva se usa:

    • Como remplazo de las comillas cuando deseamos resaltar una palabra porque tiene un énfasis especial. Ejemplo: El niño no quería cualquier balón, quería el suyo.
    • Cuando utilizamos extranjerismos o latinismos no adaptados. Ejemplos: ginger-ale, curry, hardcore, collage, alter ego, non grato,
    • Cuando empleamos alguna palabra en desuso, barbarismo, localismo o vocablo inventado. Esto es frecuente en diálogos de textos literarios. Ejemplos: —Mijo, pídeme un tasi, que voy tarde y se me queman las empanadas.
    • En títulos de obras artísticas (libros, películas, discos, pinturas, etc.). Ejemplos: Cien años de soledad, Regreso al futuro, El jardín de las delicias, A Hard Day’s Night.
    • En apodos y sobrenombres intercalados entre nombre y apellido. Ejemplo: Alfonso El Mono Riera, Roberto Mano de Piedra Durán, etc.

 

Si deseas profundizar más en el correcto uso de redondas y cursivas, puedes descargarte esta guía de Fundéu con todas las acepciones y usos:

 

e. Mal uso del gerundio

Este es uno de los errores más comunes a la hora de escribir y que estropea de forma poco disimulada un texto. No se trata de escribirlo mal, sino de no usarlo bien y de su recurrencia. Por ello, si deseamos aprender a escribir sin faltas de ortografía es vital que tengamos en cuenta que no siempre podemos echar mano un gerundio.

Pero veamos este tema desde el comienzo. ¿Qué es el gerundio? Según la Real Academia Española, el gerundio es «la forma no personal del verbo que expresa duración de la acción verbal y funciona como adverbio y como verbo».

Sus usos, claro está, son constantes y múltiples: “comiendo”, “amando”, “riendo”. Es, además, una forma muy utilizada en narrativa y ficción, por tanto es primordial prestar mucha atención a cómo lo usamos.

Algunos ejemplos del mal uso del gerundio (y que los correctores profesionales de Correctores.es ven y modifican constantemente), son:

 

 MAL:  Se ha despedido de la gente mostrando gran aprecio y simpatías.

 BIEN:  Se ha despedido de la gente con gran aprecio y simpatías.

 MAL:   Se busca un informático manejando tres lenguajes de programación

 BIEN:   Se busca un informático que maneje tres lenguajes de programación.

 MAL:  Vi a tu mujer saliendo de la peluquería

 BIEN:  Vi a tu mujer salir de la peluquería

 

En este artículo muy valioso, elaborado por la RTVE, para el uso de sus periodistas y redactores, podrás acceder a una guía completa del uso del gerundio: http://manualdeestilo.rtve.es/el-lenguaje/6-5-los-verbos/6-5-2-el-gerundio-normas-de-uso/


como aprender a escribir bien sin faltas de ortografia


3. Corrector automático de Word

Saber usar este tipo de herramientas es, aunque parezca una contradicción, una forma de mejorar tu escritura. Aprovéchalo, hazlo tu mejor aliando. ¿Cómo? Muy simple: debes mantener el autocorrector activado.

Aunque los correctores automáticos no son, ni mucho menos, perfectos, sí son indicadores generalmente válidos para saber dónde estamos fallando. El Microsoft Word va dejando marcas rojas y verdes, conforme el tipo de error, lo cual nos permite hacernos un mapa mental de nuestros errores más comunes.

Escribir sin faltas de ortografía requiere de prestar atención y de releer lo escrito. Por ello, con este programa puedes ver dónde has fallado. Además, haciendo click en el botón derecho sobre el error, el software nos da una definición y explicación de cómo debe aparecer la palabra que hemos escrito mal.

 

4. Puntuar tus mejoras

Una vez que has interiorizado las faltas de ortografía más comunes (punto 2), has prestado atención a tus lecturas y has creado el hábito de leer (punto 1) y definido el tipo y la cantidad de errores que generas al escribir, llega la hora de puntuar tu mejora.

Valiéndote de la misma herramienta de Microsoft Word, debes someterte a un escrutinio. Sí, ya sé, no es lo mismo una «máquina» que un profesional, pero por el momento nos vale.

Escribe tus textos sin activar el autocorrector del Word y luego selecciona la opción puntuación del editor, que te dará un panorama de cómo lo has hecho esta vez. Para ello, se vale de inteligencia artificial y tres aspectos básicos: cantidad de correcciones, refinamiento (si el texto es claro y conciso) y conclusiones.

 

5. Usar el diccionario para escribir sin errores de ortografía

Parecería que el diccionario de la Real Academia pasó de moda y no es así. Otro de tus aliados incondicionales si lo que deseas es escribir sin falta ortográficas.

Además, claro, ahora contamos con la versión digital de la RAE que en un segundo nos permite consultar miles de palabras. No solo para saber cómo se escriben, sino para analizar cómo y cuándo se usan, ejemplos, excepciones, reglas ortográficas y otros recursos que nos ayudarán a escribir con propiedad.

Cuando incorporas el uso del diccionario de forma habitual en tus escritos, notarás cómo los errores y usos incorrectos de la lengua disminuirán. Sumergirte en el diccionario o en el panhispánico de dudas es una verdadera lección de cómo escribir sin faltas de ortografía y mejorar tu escritura notablemente.

Además, ¿sabes que cuentas con diccionarios especializados en sinónimos o antónimos? En este artículo encontrarás un listado de los mejores diccionarios online.

 

6. Uso de sinónimos

 A colación de lo que comentábamos en el punto anterior, valerte de sinónimos puede mejorar mucho tu escritura. No solo para reemplazar aquellos términos que no sabes cómo se escriben, sino para utilizar otros más concretos, precisos y/o específicos, y así enriquecer tus textos.

Te damos un dato clave: El 78% de las personas que escriben habitualmente utilizan un campo reducido de palabras.

En otro estudio desarrollado por el portal WordReference (para la lengua inglesa, pero para el caso es lo mismo) en 2021, determinó que el empobrecimiento de la lengua y la poca riqueza sintáctica se deben al escaso campo semántico (llamado cadena cohesiva) que usamos las personas. En ese mismo estudio se recomendó, entre otras cosas, el estudio y la aplicación de sinónimos para enriquecer textos complejos.

En este sentido, cuanto mayor es el campo semántico diferente será el resultado de la estructura de un texto. En esta tabla, extraída del estudio de WordReference.com, te mostramos cómo puede cambiar la estructura de un texto utilizando sinónimos.

palabra semántica común semántica diferente
pared [+obstáculo][+vertical] [+alto]
tapia [+obstáculo][+vertical] [+alto][+piedra][+delgado]
muro [+obstáculo][+vertical] [+alto][+piedra][+grueso]
pretil [+obstáculo][+vertical] [-alto][+piedra]
cerca [+obstáculo][+vertical] [-alto][+rústico]
verja [+obstáculo][+vertical] [+metálico]
muralla [+obstáculo][+vertical] [+defensivo]

 

7. Velocidad de escritura

Uno de los factores que nos impide escribir correctamente sin faltas de ortografía es la velocidad con la que redactamos. Efectivamente, la velocidad de la escritura genera una disociación entre la mano que ejecuta y el cerebro que recrea/ordena.

Por ello, el mejor consejo que te podemos dar es: tranquilidad. Escribe de forma pausada y sencilla, casi dibujando cada palabra. Ya sea en el teclado del ordenador o a mano, la escritura pausada y silábica es tu mejor arma.

Muchas veces, escribimos de forma veloz para volcar, lo más rápido posible, lo que tenemos en la cabeza y que no se nos olvide. Si este es tu caso, prueba lo siguiente: primero escribe a mano, estructurando todas tus ideas y, una vez hayas terminado, pasa todo el texto al ordenador. Digitalizar textos escritos con la mano permite:

  • Reforzar ideas y conceptos
  • Ampliar o reelaborar ideas
  • Efectuar un control de calidad
  • Repasar la ortografía

 

8. Realizar lecturas silábicas

Como escribir sin errores ortográficos no es algo que se aprende de un día para otro, podemos, de paso, aprender a corregir aquello que ya hemos escrito.

Uno de los principales problemas de la revisión de un texto es que mecanizamos la lectura. Como aquello que leemos lo escribimos nosotros mismos, muchas veces leemos aquello que, en realidad, «queremos oír».

De esta forma, pasamos por encima de errores obvios porque en nuestra cabeza quedó la «huella» de lo que queremos decir y no de lo que está plasmado. Por ello mismo es casi imposible corregir textos propios y hasta los escritores consagrados recurren a correctores ortográficos profesionales, como los que ofrece CORRECTORES.es.

Sin embargo, podemos mejorar este proceso. Los correctores profesionales nos han enseñado la técnica de la lectura silábica, que no es más que leer un texto como los niños, leyendo silaba a silaba y no palabra a palabra.

Por ello, muchas veces la fórmula no siempre es cómo escribir sin faltas de ortografía para mejorar mi redacción, sino más bien, cómo aprender el conjunto de técnicas que me permitan conocer mejor la lengua y mejorar el uso que le damos.

 

9. Leer en voz alta

Parece un juego de niños, pero muchas veces leer lo escrito en voz alta, palabra a palabra, ayuda a mejorar nuestra escritura. Puesto que la oralidad, por naturaleza, tiene un ritmo y una cadencia que si no coincide exactamente con lo que estamos leyendo, hace saltar las alarmas.

Esta es una técnica que se utiliza mucho en los talleres de escritura creativa, donde una persona lee a los demás los textos narrativos que haya producido. En la técnica de mejorar la forma de escribir o de aprender a escribir sin errores, esta acción es muy valiosa.

Haz la prueba: escribe un texto de unas 300 palabras y léelo en voz alta, para un público imaginario. Descubrirás que no solo encontrarás posibles «puntos de fricción» entre lo que lo que lees y lo que querías decir, sino se te ocurrirán formas de mejorar lo redactado.

También ayuda para mejorar la puntuación, en definitiva, los puntos y comas en la literatura no son más que pausas «sin sonido» o «giros», utilizando una metáfora musical. Y esos «silencios» siempre quedan perfectamente reflejados cuando hablamos en voz alta.

 

Escribir sin faltas de ortografía: los límites que nunca podremos superar

Es importante entender que no somos capaces de escribir perfectamente, que los sesgos de escritura existen y están debidamente estudiados por lingüistas y académicos. Sigue siendo un mito que exista un programa para escribir sin faltas de ortografía.

Como comentábamos antes, podemos aprender a escribir mejor mediante estos 10 consejos para escribir sin faltas de ortografía, pero los conocimientos ampliados de un profesional sobre ortografía, gramática, sintaxis y lingüística no pueden reemplazarse.