Qué es un cliffhanger y cómo terminar un capítulo
El lector no decide una sola vez si sigue leyendo tu novela: lo decide al final de cada capítulo. Ese es el momento en que cierra el libro o pasa la página. Los autores más leídos del mundo anglosajón trabajan esos finales con una técnica muy concreta, que no es exclusiva del thriller. Este módulo te la enseña y te pone a revisar, uno por uno, los finales de tus capítulos.
En una líneaQué es un cliffhanger. Un cliffhanger es un final de capítulo, de episodio o de parte que corta la historia en un momento de máxima tensión o deja una pregunta sin responder, para que el lector (o el espectador) necesite seguir. La palabra es inglesa y significa, literalmente, «colgado de un acantilado».
El final de capítulo es una puerta
Un capítulo que termina cerrando todo lo que ha abierto le está diciendo al lector: «Aquí puedes parar». Y el lector para. A veces vuelve al día siguiente. A veces no vuelve.
El nombre de la técnica viene del inglés: cliffhanger, literalmente «colgado de un acantilado». Viene de los seriales de cine mudo, que terminaban cada episodio con la protagonista en peligro, a veces literalmente colgando al borde de un precipicio, para que el público volviera la semana siguiente. Pero la idea es mucho más antigua.
El mecanismo: preguntar y retrasar la respuesta
Lee Child, el autor de las novelas de Jack Reacher y uno de los novelistas más vendidos del mundo, explicó el mecanismo del suspense en un artículo para The New York Times en 2012. Su tesis cabe en una línea: se plantea una pregunta, o se insinúa, y se retrasa la respuesta.
El motivo, según Child, es que los humanos estamos hechos así: necesitamos saber. Y lo compara con algo cotidiano. La pregunta «¿cómo se crea suspense?» es como la pregunta «¿cómo se consigue que tu familia tenga hambre?». La respuesta es la misma: haciéndola esperar.
Child añade una idea que sirve para la novela entera: la gran respuesta se reparte despacio, con tacañería, y por el camino se van dando respuestas pequeñas que abren preguntas nuevas.
En una líneaEl final de un capítulo no responde. Pregunta, o responde algo que abre una pregunta más grande.
How to make your writing suspenseful
Vídeo en inglés con subtítulos en español. Si no aparecen, pulsa el botón CC del reproductor y elige «Español».
Una lección animada sobre cómo se construye el suspense en un relato. Vela pensando en el mecanismo de Lee Child que acabas de leer: una pregunta y una respuesta que se retrasa.
Las técnicas de Dan Brown
Dan Brown, autor de El código Da Vinci, es probablemente el especialista más conocido en finales de capítulo. Sus capítulos son cortos y casi todos terminan en suspenso. En su curso de escritura propone cuatro técnicas muy concretas:
- Mover los últimos párrafos de una escena al capítulo siguiente. Es decir, cortar antes. El capítulo termina justo cuando la escena está en su punto más alto, y lo que la resuelve pasa al principio del capítulo siguiente.
- Usar saltos de sección. No hace falta esperar al final del capítulo: un salto dentro del capítulo también puede dejar una pregunta abierta.
- Introducir una sorpresa que el lector no espera. El final del capítulo cambia lo que el lector creía saber.
- Usar «pulsos». Frases cortas, repartidas por el texto, que recuerdan al lector que hay un peligro esperando aunque en ese momento no esté en escena.
La primera es la más útil de todas, y la que menos cuesta aplicar. La mayoría de los capítulos de una primera novela terminan unos párrafos tarde: después de que la tensión se haya resuelto.
Las técnicas de R. L. Stine
R. L. Stine, autor de la serie Pesadillas (Goosebumps), ha vendido cientos de millones de libros con capítulos que terminan siempre en suspenso. En su curso de escritura da consejos para los dos extremos del capítulo:
- Para terminar: idear varios finales posibles para cada capítulo antes de elegir uno. Stine habla de pensar al menos cinco posibles cliffhangers por capítulo.
- Para empezar: abrir el capítulo en mitad de la escena, o con una pregunta, un dato llamativo o un cambio de ritmo. Si el capítulo anterior terminó en lo alto, el siguiente no puede empezar desde abajo.
- Para todo el camino: encontrar maneras verosímiles de ocultar información clave al lector. Verosímiles es la palabra importante.
Seis maneras de terminar un capítulo
No todos los finales en suspenso son un peligro físico. Estas son las seis formas más habituales, de la más ruidosa a la más discreta. Las seis sirven para cualquier género.
| Tipo | Qué hace | Ejemplo de última línea (inventado para el curso) |
|---|---|---|
| Peligro | Alguien está en riesgo y el capítulo corta antes de saber qué pasa. | «Oyó la llave girar en la cerradura. Ella no le había dado llave a nadie.» |
| Revelación | Un dato nuevo cambia lo que el lector creía saber. | «La letra de la carta no era la de su padre.» |
| Pregunta | Queda abierta una pregunta concreta que el lector quiere ver respondida. | «¿Por qué había mentido Clara sobre la hora?» |
| Decisión | El personaje decide algo cuyas consecuencias aún no se ven. | «Cogió el sobre y lo metió en el bolso sin abrirlo.» |
| Llegada | Aparece alguien o algo que no debería estar ahí. | «En la puerta, empapado, estaba Andrés.» |
| Giro emocional | Una frase que cambia el sentido de la escena que acabamos de leer. | «Fue la última vez que la vio reírse.» |
En una líneaUn cliffhanger no es un susto. Es cualquier final que deja una pregunta que el lector quiere ver respondida.
Un ejemplo: el capítulo que termina tarde
Volvemos a la novela negra del subinspector Merino que reescribimos en el módulo 2. Este es el final de un capítulo, escrito para el curso, que termina como terminan muchos capítulos de primeras novelas.
Merino llegó a casa pasadas las once. En el buzón había una carta sin remite, con su nombre escrito a máquina. La abrió en el ascensor. Dentro había una fotografía del banco del Campo Grande, tomada de noche, con la mujer sentada, todavía viva, mirando a la cámara. En el reverso, alguien había escrito la fecha de mañana. Merino se quedó mirándola un buen rato. Luego llamó a Núñez, le explicó lo que había encontrado y quedaron en verse a primera hora en comisaría para enviarla al laboratorio. Se preparó algo de cenar, aunque no tenía hambre, y se acostó pensando en quién podía haberla hecho.
Qué le pasa a este final
- Tiene un cliffhanger buenísimo, pero está enterrado en mitad del párrafo: la fecha de mañana en el reverso.
- Después de ese momento, el capítulo sigue cuatro frases más. La llamada, la cita, la cena y la cama resuelven la tensión: el lector ya sabe qué va a pasar (irán al laboratorio) y el protagonista se va a dormir. El lector, también.
- Es exactamente el problema que resuelve la primera técnica de Dan Brown: mover los últimos párrafos al capítulo siguiente.
Ver tres finales posibles
Cortar antes (técnica de Brown):
En el reverso, alguien había escrito la fecha de mañana.
Todo lo demás (la llamada, la cita, el laboratorio) puede ir al principio del capítulo siguiente, o desaparecer.
Añadir una revelación:
En el reverso, alguien había escrito la fecha de mañana. Y debajo, con la misma letra, la dirección de Merino.
Terminar en una decisión:
En el reverso, alguien había escrito la fecha de mañana. Merino guardó la foto en el bolsillo interior de la chaqueta y no llamó a nadie.
La tercera es la más interesante: el lector no solo quiere saber qué pasará mañana, sino por qué Merino no ha avisado a sus compañeros. Dos preguntas en vez de una.
También en una novela que no es de suspense
Los cliffhangers no son solo cosa del thriller. En la novela de Lucía que hemos seguido en los módulos 2, 4 y 5, no hay asesinos ni peligros, y aun así cada capítulo puede terminar con una pregunta abierta. Un ejemplo de final plano y su alternativa:
Final plano: Lucía leyó la última carta de Andrés, la dobló con cuidado y la guardó con las demás. Se sentía rara, como si hubiera estado leyendo la vida de otra persona. Apagó la luz del armario y se fue a dormir.
Final abierto: La última carta estaba fechada el día antes de que ella se marchara de casa. Era la única que Andrés había sellado.
El segundo final no tiene ningún peligro. Tiene una pregunta: si la selló, ¿por qué no la envió? Y ¿qué decía? Esa es la pregunta que hace pasar la página en una novela literaria.
El principio del capítulo siguiente
Un buen final necesita un buen principio a continuación. El error más común es este: el capítulo termina en lo alto y el siguiente empieza con otro personaje, en otro lugar, con una escena tranquila. El lector siente que le han quitado el suelo.
Hay dos soluciones legítimas:
- Responder enseguida. El capítulo siguiente arranca exactamente donde terminó el anterior, en mitad de la escena, como recomienda Stine.
- Retrasar a propósito. El capítulo siguiente cambia de escena, pero abre su propia pregunta en las primeras líneas, de modo que el lector tenga dos cosas que quiere saber en lugar de una. Es la técnica de las novelas con varios puntos de vista: cada hilo deja al anterior colgado.
Lo que no funciona es el cambio de escena sin pregunta nueva. Ahí es donde el lector aprovecha para cerrar el libro.
El trabajo
Ejercicio A — El mapa de finales. Copia en una lista la última frase de cada capítulo de tu novela. Solo la última frase. Léela entera de corrido. Marca cuáles dan permiso para parar (alguien se va a dormir, se despide, «y así terminó el día») y cuáles dejan una pregunta abierta. Si más de la mitad dan permiso para parar, este módulo es para ti.
Ejercicio B — Cortar antes. Coge tres capítulos que terminan dando permiso para parar. En cada uno, busca el momento de mayor tensión de las últimas páginas. Corta ahí. Lo que viene después pásalo al principio del capítulo siguiente o elimínalo. Relee: ¿el final es más fuerte?
Ejercicio C — Cinco finales. Elige un capítulo y escribe cinco finales posibles, uno de cada tipo de la tabla del apartado 5 (menos uno, el que menos encaje). No elijas todavía. Léelos al día siguiente y quédate con el que te haga querer leer el capítulo que viene.
Ejercicio D — La cadena de preguntas. Para los capítulos de tu primer acto, escribe en una línea qué pregunta deja abierta cada uno. Si dos capítulos seguidos dejan la misma pregunta, o ninguna, hay que revisarlos.
Ejercicio E — Los principios. Revisa el principio de los capítulos que siguen a tus mejores finales. ¿Responden enseguida o abren una pregunta nueva en las primeras líneas? Si empiezan con una descripción tranquila, reescribe el arranque.
Ejercicio F — Los falsos cliffhangers. Repasa tus finales en suspenso. ¿Alguno se resuelve en el capítulo siguiente con un «no era nada»? Si es así, cámbialo: o el peligro es real, o el final tiene que ser otro.
Lecturas del módulo
Dan Brown, El código Da Vinci
Lee diez capítulos seguidos fijándote solo en cómo terminan. Casi todos cortan antes de que la escena se resuelva. Es la técnica número uno de Brown en acción, capítulo tras capítulo.
Lee Child, Zona peligrosa
La primera novela de Jack Reacher. Fíjate en cómo cada respuesta pequeña abre una pregunta mayor. Y si lees inglés, busca su artículo «A Simple Way to Create Suspense», publicado en The New York Times en 2012: son dos páginas y explican todo este módulo.
Charles Dickens, Grandes esperanzas
Una novela publicada por entregas semanales. Lee los finales de capítulo sabiendo que cada uno tenía que conseguir que el lector comprara la revista de la semana siguiente. Es de dominio público.
Carlos Ruiz Zafón, La sombra del viento
El ejemplo en castellano más leído de novela con finales de capítulo en suspenso sin ser un thriller puro. Fíjate en cómo combina capítulos que cierran con capítulos que dejan una pregunta.
R. L. Stine, cualquier libro de Pesadillas
Se leen en una hora. Léelo para ver la técnica en estado puro y para detectar los falsos cliffhangers: aprenderás a no hacerlos.
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Los finales de tus capítulos
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Fuentes
- Lee Child, «A Simple Way to Create Suspense», The New York Times, 8 de diciembre de 2012.
- MasterClass, «How to Write a Cliffhanger: 14 Tips for Writing Page-Turning Cliffhangers With Dan Brown and R.L. Stine»: https://masterclass.com/articles/how-to-write-a-cliffhanger-14-tips-for-writing-page-turning-cliffhangers-with-dan-brown-and-rl-stine (se abre en una pestaña nueva)
- R. L. Stine, R.L. Stine Teaches Writing for Young Audiences, MasterClass.
- Dan Brown, Dan Brown Teaches Writing Thrillers, MasterClass.