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¿Qué son las galeradas o corrección de pruebas?

Galeradas o corrección de pruebas

Suele haber algunas confusiones relacionados con las distintas fases de corrección de un texto. En el ámbito de la corrección editorial, existen varias fases de revisión de un texto hasta darlo definitivamente por terminado. Muchas veces se cree que al contratar un servicio de corrección profesional, por ejemplo, una corrección de estilo, el producto entregado está listo para ser publicado o impreso, y no es así.

Galeradas significado

En primer lugar, y dado el desconocimiento de esta palabra, conviene definir qué es una galerada. Según la definición clásica, la galerada consiste en revisar un manuscrito parcialmente terminado con el fin de realizar una corrección final antes de la impresión definitiva. Dicho de otro modo, es el último paso de una revisión que comienza, normalmente, con una corrección ortotipográfica y de estilo y finaliza con unas pruebas de galera o galeradas.


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Fases de corrección de un manuscrito

Conforme el acuerdo más o menos extendido del mundo de la corrección editorial, se pueden establecer cuatro fases en la revisión de un texto:

  1. Corrección de contenido

Proceso que, normalmente, está en manos del creador de la obra y cuyo objetivo es que el texto no tengas errores de conceptos, definiciones, etc. Si bien hay algunos correctores especializados en temas concretos, lo normal es que este proceso lo lleve un especialista de cada área:

    • Textos en narrativa: un editor profesional, por medio de un informe de lectura.
    • Para ensayos: el docente especializado en la materia.
    • Tesis, trabajos de fin de carrera, etc.: comúnmente de esto se ocupa un docente o director de máster que apunta cuestiones formales y de contenido de un texto académico.

 

  1. Corrección ortotipográfica

La corrección ortotipográfica es un proceso que tiene como objetivo verificar, casi exclusivamente, que el texto cumpla con las normas de la ortografía propuestas por la RAE así como otros aspectos tipográficos elementales. Hoy en día la corrección ortotipogográfica y la de estilo se trabajan de manera paralela.

  1. Corrección de estilo

Como sabemos, la corrección de estilo es una revisión obligatoria de todo texto sea cual sea su tipo. Su objetivo es que el manuscrito logre un mensaje claro y eficaz. Se logra principalmente adecuando el registro narrativo, reestructurando la exposición o resolviendo problemas gramaticales.

  1. Corrección de galeradas o revisión de pruebas

Teniendo en cuenta que, por su definición y técnica, la corrección ortotipográfica y de estilo son revisiones vivas, que dependen, una vez finalizado el trabajo, de la intervención del autor atendiendo las sugerencias del corrector, aprobando cambios, eliminando oraciones o trabajando sobre mejoras, nunca está demás una última revisión antes de dar un siguiente paso.

En el mundo editorial está revisión final se conoce como corrección de galeradas o de pruebas, y está más enfocada a aspectos tipográficos y tratamiento de textos de cara a la impresión. En el mundo de la autopublicación o coedición, este proceso es muy poco empleado, puesto que los autores confían en que con una corrección profesional es más que suficiente.

Si un autor decide publicar por sus propios medios, debería estar consciente de que una última revisión antes de subirlo a Amazon o de llevarlo a una imprenta, le podría ahorrar dolores de cabeza posteriores. ¿Qué podría detectar?

    • Omisión de letras
    • Espacios tipográficos
    • Líneas o palabras sobrepuestas
    • Viudas o huérfanas
    • Palabras mal separadas
    • Erratas que se hayan podido pasar en la etapa de corrección
    • Fallos involuntarios en la aplicación del formato (en maqueta)
    • Errores o mala aplicación de normas APA

 

La importancia de la corrección de pruebas

Se debe tener en cuenta que toda corrección profesional la hace una persona. Esto quiere decir que puede haber errores, nadie es perfecto y, por mejores que sean las técnicas de corrección y muy profesional que sea, se debe contar con la posibilidad de encontrar alguna que otra errata.

Por ello, la corrección ortotipográfica y de estilo no debe considerarse una CORRECCIÓN FINAL, sino el paso previo a la finalización de un proceso de corrección. Algunas de las situaciones por las cuales un texto, corregido por un profesional altamente cualificado, puede contener alguna errata y por tanto necesitarán de una revisión adicional, son:

  1. Textos demasiado extensos
  2. Textos que necesitan una cantidad desproporcionada de intervenciones por parte del corrector. Si el nivel de redacción es deplorable, el corrector se verá obligado a intervenir de manera constante: ello eleva el riesgo a que, debido al trabajo mental que supone «reparar» un texto, pueda pasársele algo mínimo que en otras circunstancias no se le pasaría.
  3. Malas traducciones.
  4. Textos que han sido corregido por distintos profesionales o bien de forma parcial (primero una parte, luego otra y así).
  5. Procesadores de textos desactualizados o con versiones no compatibles.

  

Antes de autopublicar un libro

Hay que ser consciente de que en el mundo editorial los libros que salen a la venta se corrigen más de una vez: dos o tres veces, como mínimo.

En este sentido, se debe ser consciente que cuando se contrata un servicio de corrección de texto orto y estilo con el objetivo de publicar y/o imprimir una obra, dicha entrega debe ser cuidadosamente revisada por el autor o bien por un profesional en fase de galerada.