Cómo escribir un libro y publicarlo son dos trabajos distintos, y el segundo empieza mucho antes de lo que la mayoría espera: entre poner el punto final y tener un libro a la venta hay un tramo intermedio —revisión, corrección, maquetación, trámites— que suele pillar por sorpresa y que decide si el resultado parece profesional.
Esta guía recorre las tres fases: escribir el manuscrito, prepararlo y publicarlo. La segunda es la que casi nadie explica y es donde entra nuestro trabajo de maquetación de libros para Amazon KDP, así que verás el recorrido completo y no solo la parte creativa.
Cómo escribir un libro paso a paso
Escribir un libro paso a paso significa terminar un borrador completo antes de juzgar nada. La versión que existe de principio a fin, aunque sea mala, se puede trabajar; la que tiene tres capítulos perfectos y ningún final, no.
Decidir qué libro es antes de escribirlo
Antes de la primera página conviene tener cerradas tres cosas: de qué tipo de libro se trata, para quién es y cómo acaba. No hace falta el índice definitivo —cambiará— pero sí saber si estás escribiendo una novela, un ensayo, unas memorias o un manual, porque cada uno tiene una extensión habitual, una estructura y un lector distintos.
El error que más veces obliga a empezar de nuevo es escribir sin decidir el género. Un texto que empieza como memoria personal y a mitad quiere ser libro de autoayuda no funciona en ninguna de las dos cosas, y arreglarlo cuesta más que haberlo decidido al principio.
La rutina que sostiene un manuscrito completo
La rutina que funciona es la que aguanta un martes malo: una cantidad diaria pequeña y sostenible gana a las sesiones largas que dependen de que el día salga bien. Y una regla que ahorra meses: no releas lo escrito hasta tener el borrador terminado. Releer invita a corregir, corregir invita a reescribir el principio, y reescribir el principio no se acaba nunca.
Si estás escribiendo ficción, el proceso completo con sus decisiones de estructura y voz narrativa está en nuestra guía sobre cómo escribir una novela.
Cómo escribir tu primer libro sin abandonarlo
El primer libro se abandona casi siempre por la misma razón: se juzga mientras se escribe. Cuando llevas cuarenta páginas y las comparas con un libro publicado, la comparación la pierdes siempre, porque estás comparando tu borrador con el resultado de una corrección, una edición y una maquetación profesionales.
Dos cosas que ayudan más que cualquier consejo de inspiración:
- Fija la meta en palabras o en tiempo, no en calidad. «Escribir cuarenta y cinco minutos» se cumple o no se cumple; «escribir un buen capítulo» puedes fallarlo habiendo trabajado bien.
- No lo enseñes hasta que esté completo. Una opinión sobre un texto a medias reorienta el libro hacia lo que le gustó a esa persona, y eso desvía más que ayuda.
Qué se necesita para publicar un libro
Para publicar un libro en España se necesita menos papeleo del que se suele creer: el manuscrito terminado y revisado, un archivo maquetado en el formato que pida el canal de venta, una portada y, si vas a venderlo, cumplir con el depósito legal. Lo demás es opcional, y conviene saber qué lo es.
ISBN, depósito legal y derechos de autor
El ISBN no es obligatorio. Lo dice la propia Agencia del ISBN, que gestiona su asignación en España: «el ISBN NO es obligatorio». La obligación que existía desde 1972 quedó derogada por el Real Decreto 2063/2008. Dicho esto, sí es recomendable si quieres vender en librerías físicas u online, porque es el código con el que el canal identifica el libro. Y la misma Agencia advierte de algo sensato: si el libro no se va a poner a la venta, pedir un ISBN no tiene sentido.
El depósito legal sí es obligatorio. La Ley 23/2011, de depósito legal establece en su artículo 6.1 que «están obligados a constituir el depósito legal los editores que tengan su domicilio, residencia o establecimiento permanente en territorio español», y su artículo 10.4.a) fija dos ejemplares para las primeras ediciones y reediciones de libros. El punto que conviene entender: la obligación recae en el editor, y cuando te autopublicas bajo tu propio nombre el editor eres tú. Si publicas a través de una plataforma, quién figura como editor depende del caso, así que merece la pena confirmarlo antes de dar el libro por cerrado.
Los derechos de autor no hay que registrarlos para tenerlos. Nacen con la obra. El registro es un medio de prueba, útil si algún día hay que demostrar la autoría, pero no es el acto que te convierte en autor.
Lo que no necesitas y te van a intentar vender
No necesitas pagar por publicar en una editorial. Si una editorial te pide dinero para editar tu libro, eso no es una editorial tradicional: es coedición o autoedición con otro nombre, y conviene saberlo antes de firmar. Tampoco necesitas un agente literario para autopublicar, ni un ISBN por cada formato si no vas a distribuirlos por separado, ni registrar la obra antes de publicarla.
Los pasos para publicar un libro
Los pasos para publicar un libro son, en orden: terminar el manuscrito, revisarlo, corregirlo, maquetarlo, decidir el canal, preparar la portada y publicarlo. Los cuatro primeros son trabajo sobre el texto y los tres últimos son decisiones de distribución; mezclarlos es lo que hace que muchos libros salgan con prisa y se noten.
Editorial tradicional, autopublicación o coedición
Son tres caminos con costes y contrapartidas distintas:
- Editorial tradicional. No pagas, pero cedes control y la mayor parte de los ingresos.
- Autopublicación. Pagas la preparación, pero conservas los derechos y un porcentaje mucho mayor por ejemplar.
- Coedición. Compartes el coste con la editorial. Es legítimo, pero es el modelo que más se disfraza de editorial tradicional: conviene leer exactamente qué se incluye en lo que pagas.
La decisión entre las tres da para más de lo que cabe aquí: las regalías reales de cada ruta, los plazos y las cuatro preguntas que la resuelven están en qué es mejor autopublicar o editorial.
Publicar en Amazon KDP
Amazon KDP es hoy el canal más usado para autopublicar en español, y tiene sus propios requisitos técnicos de formato para ebook y tapa blanda. El proceso completo, pantalla por pantalla, está explicado en nuestra guía sobre cómo subir tu libro a Amazon Kindle, así que aquí no lo repetimos.
Lo que sí conviene saber antes de llegar a esa pantalla: KDP acepta el archivo que le subas, pero no arregla la maquetación. Un interior con sangrías inconsistentes, saltos de página en mitad de un capítulo o una tipografía que no encaja con el tipo de libro se publica igual, y se nota en la primera página de la vista previa.
El tramo del que nadie habla: entre el borrador y la publicación
Entre «he terminado de escribir» y «puedo publicar» hay una fase de preparación que casi ninguna guía cuenta, y es la que separa un libro autopublicado que parece profesional de uno que parece un documento de Word subido a internet. Son dos trabajos concretos: la corrección y la maquetación.
Corrección: qué se revisa y en qué orden
La corrección tiene un orden que importa, porque cada fase asume que la anterior está hecha:
- Corrección de estilo. Coherencia, ritmo, repeticiones, oraciones confusas y voz narrativa. Es la que puede mover párrafos y la primera que hay que hacer.
- Corrección ortotipográfica. Ortografía, puntuación, rayas de diálogo, unificación de criterios, comillas y cursivas. Va después, sobre el texto ya estabilizado.
- Última lectura sobre el texto maquetado. Para cazar líneas viudas, huérfanas, guiones de partición mal puestos y erratas que aparecen al cambiar de formato.
Hacerlo al revés obliga a repetir trabajo: si corriges ortotipografía y luego el estilo mueve la mitad de las frases, has corregido un texto que ya no existe. En corrección de libros autopublicados explicamos qué incluye cada tipo.
Maquetación: por qué un libro mal maquetado se nota antes de leerlo
Un lector detecta una maquetación descuidada antes de leer la primera frase, aunque no sepa nombrar por qué: el interlineado, el ancho de la caja de texto, los márgenes y la tipografía comunican si el libro está cuidado. Y en la práctica hay algo más concreto: un archivo mal preparado da problemas en el canal de venta —cortes de página en el sitio equivocado, imágenes con resolución insuficiente, un índice que no enlaza en el ebook—.
Lo hemos desarrollado en la importancia de la maquetación para la autoedición.
Contraté un servicio de corrección y maquetación con ellos para un libro que subí a la plataforma de Amazon y estoy muy contenta con ellos.
Isa Castro, reseña de Google verificada por Trustindex.
Excelente servicio y gran capacidad de respuesta… se encargaron del proceso de publicación en Amazon en los tres formatos (ebook, tapa blanda y tapa dura).
Raul Riatós, reseña de Google verificada por Trustindex.
Preguntas frecuentes
¿Qué se necesita para publicar un libro?
El manuscrito terminado y revisado, un archivo maquetado en el formato que pida el canal de venta, una portada y el depósito legal, que sí es obligatorio según la Ley 23/2011. El ISBN no es obligatorio —lo dice la propia Agencia del ISBN— aunque es recomendable si vas a vender en librerías.
¿Cuánto cuesta publicar un libro?
Depende de qué partidas contrates, y por eso no hay una cifra única: se cotizan por separado la corrección de estilo, la corrección ortotipográfica, la maquetación del interior, el diseño de portada y, si vas a imprimir, la tirada. En autopublicación digital no hay coste de impresión, pero las tres primeras siguen existiendo. Lo que cuesta cada una depende de la extensión del texto y del estado en que llegue, así que la única respuesta honesta es pedir presupuesto de las partidas que necesites.
¿Es obligatorio el ISBN para publicar un libro en España?
No. La Agencia del ISBN lo dice literalmente: «el ISBN NO es obligatorio». La obligación de 1972 quedó derogada por el Real Decreto 2063/2008. Sigue siendo recomendable si quieres distribuir en librerías, y la propia Agencia señala que si el libro no se va a vender, pedirlo no tiene sentido.
¿Cuántas palabras tiene un libro?
Depende del género. En ficción para adultos lo habitual son 70.000–120.000 palabras, con la mayoría en torno a las 90.000, según la consultora literaria Jericho Writers; la romántica de género arranca en 50.000–60.000 y la fantasía admite 180.000 o más. En no ficción el rango es más amplio y manda el tema.