Por qué mueren los libros en Amazon
Al terminar sabrás cuál de las cuatro causas es la de tu libro, y en qué orden atacar el resto del curso.
El día que le diste a publicar
Te acuerdas del momento exacto. Después de dos años, o de cinco, le diste al botón y tu libro apareció en la tienda más grande del mundo. Esa noche lo buscaste por tu nombre solo para verlo ahí.
Las dos primeras ventas llegaron rápido: tu madre y un compañero de trabajo. La tercera tardó una semana. La cuarta no llegó. Durante un mes abriste la ficha cada mañana para ver si el número se había movido, y no se movía. Al final dejaste de mirar.
Y en algún punto de ese mes apareció la explicación, sin que tuvieras que buscarla: entonces no era tan bueno como yo creía. Es una conclusión tan natural que casi nadie la cuestiona, y es la razón por la que miles de autores no publican un segundo libro.
Vamos a dejar esto claro desde la primera página, porque es el punto de partida de todo el curso: un libro puede no venderse por razones que no tienen absolutamente nada que ver con su calidad. La calidad importa, y mucho, pero importa después. Antes de que alguien pueda juzgar si tu libro es bueno, tiene que pasar algo mucho más básico: tiene que llegar a él. Y ahí es donde se pierde la mayoría de los libros autopublicados.
En este módulo no vas a aprender a corregir nada todavía. Vas a entender cómo funciona el sitio donde has publicado, que es distinto de todo lo que sabías de librerías, y vas a salir con un diagnóstico: cuál de las cuatro causas está matando tu libro concreto.
En Amazon no hay escaparate
Cuando publicas en una librería física existe un objeto llamado mesa de novedades. Es un mueble por el que pasa gente que no te buscaba, y que puede coger tu libro por la portada, leer la contraportada y comprarlo. Eso se llama descubrimiento, y es la razón de ser de una librería.
En Amazon ese mueble no existe.
Piénsalo con calma, porque es el punto que lo explica casi todo: nadie entra en Amazon a pasear. Solo hay dos formas de que un desconocido vea tu libro. La primera es que lo busque, escribiendo algo en la caja de búsqueda. La segunda es que Amazon se lo recomiende, porque ya está mirando otro libro parecido.
Y aquí viene lo incómodo. Para recomendarte, el sistema necesita saber que tu libro interesa. Y la señal que usa para saberlo es que se esté vendiendo, que se esté leyendo, que la gente haga clic en él y lo compre.
De ahí sale la frase que va a repetirse en todo el curso, y que es literalmente cierta: un libro sin arranque no arranca solo. No hay un momento, más adelante, en el que el sistema decida darle una oportunidad a un libro que lleva seis meses quieto. Lo que hay es lo contrario: cuanto más tiempo lleva quieto, menos razones tiene para mostrarlo.
Encima, el momento en que publicas no es un momento cualquiera. Un libro recién salido tiene un empujón inicial mientras es novedad, y cuando ese empujón se agota queda dependiendo únicamente de sus propios números. Por eso las primeras semanas pesan tantísimo más que las siguientes, y por eso lanzar mal no es un error que se arregle solo con el tiempo.
La buena noticia, y es enorme, es esta: casi todo lo que decide si tu libro se ve o no se ve lo puedes cambiar hoy, gratis, sin volver a publicar nada y sin perder las reseñas que ya tengas. La categoría, las palabras clave, el título, la sinopsis, la portada, el precio y hasta el interior del libro. Nada de eso está grabado en piedra. Lo que pasa es que casi nadie los toca, porque nadie le ha dicho que se pueden tocar.
Las cuatro causas de muerte
Después de ver muchos libros que no vendían, y de mirar qué tenían en común, esto se reduce a cuatro causas. No son cuatro categorías vagas: cada una se detecta de una forma distinta y se arregla en un módulo concreto de este curso.
Invisible
Tu libro está bien, pero nadie lo encuentra. Está en una categoría equivocada o demasiado grande, y con palabras clave que nadie escribe en el buscador. No tienes un problema de ventas: tienes un problema de existencia.
Módulos 02 y 04 →No convences
Te encuentran y no compran. Deciden en tres segundos con lo único que ven: el título, la portada en miniatura, las primeras líneas de la sinopsis y, si les has interesado, la muestra gratuita. Ahí se cae más gente que en ningún otro sitio.
Módulos 03 y 05 →No arrancas
Publicaste sin nadie esperando. Cero reseñas el primer día, ventas repartidas de una en una, ninguna señal que el sistema pueda amplificar. Y cero reseñas es peor que tres reseñas regulares, porque cero significa «nadie ha leído esto».
Módulos 06 y 07 →Te apagas
Hiciste bien el lanzamiento, tuviste un mes decente y luego no volviste a hacer nada. El libro dejó de ser novedad, no hubo nada que lo sostuviera y se apagó.
Módulo 08 →La mayoría de los libros tienen dos o tres de las cuatro a la vez. Por eso el diagnóstico del final de este módulo no te da una lista de tareas infinita, sino un orden: por dónde empezar para que el esfuerzo se note.
Un ejemplo de lo que veremos
Para que no suene abstracto, mira una de las palancas más pequeñas y más rentables de todas: la sinopsis. Es un texto de doscientas palabras que puedes reescribir esta tarde y que no le cuesta ni un euro a nadie.
«Esta novela cuenta la historia de Marta, una mujer de 45 años que, tras la muerte de su padre, viaja al pueblo donde nació para resolver unos asuntos familiares, descubriendo por el camino una serie de secretos que cambiarán su forma de ver a su familia.»
«Marta vuelve al pueblo del que se fue hace treinta años solo para firmar unos papeles. Se queda cuando encuentra, en el fondo de un armario, las cartas que su padre nunca envió.»

La segunda no tiene más información que la primera. Tiene menos. Ha perdido la edad, la explicación de los secretos y el resumen de lo que va a cambiar. Y funciona mejor por tres razones concretas: no resume la trama, deja una pregunta abierta que solo se cierra leyendo, y su primera frase se sostiene sola, que es justo lo único que se ve antes de que el lector tenga que pulsar «leer más».
Esa es la clase de trabajo que hace el resto del curso. No es marketing ni trucos: es mirar tu libro como lo mira un desconocido con prisa.
Tu diagnóstico
Ya sabes por qué mueren los libros. Falta lo único que de verdad te sirve: saber por qué se está muriendo el tuyo. Y eso no se responde leyendo, se responde mirando tu ficha.
El diagnóstico son doce preguntas sobre tu libro concreto. Ninguna es de opinión y ninguna te pide recordar nada: todas tienen respuesta comprobable en cinco minutos si abres tu página de Amazon en otra pestaña. Cuántas reseñas tienes y de cuándo es la última. En qué categorías estás exactamente. Si sabes decir en una frase para quién es tu libro, sin usar «para cualquiera al que le guste leer». Cuánto ocupan la dedicatoria, el prólogo y los agradecimientos antes de que empiece la historia. Qué fue lo último que hiciste por ese libro, y cuándo.
Al terminar no recibes una nota. Recibes tres cosas: cuál de las cuatro causas domina en tu caso, cuáles son secundarias y en qué orden hacer los módulos siguientes. Porque no te hacen falta los ocho con la misma urgencia: si tu problema es que nadie te encuentra, ponerte a preparar un lanzamiento es perder el tiempo.

Y una pregunta que toca responder aquí, porque es la que estás pensando: si el curso es abierto y gratuito, por qué te pedimos el correo justo ahora. Por una razón práctica. El diagnóstico y las siete fichas que vienen después van construyendo un documento con las decisiones de tu libro, y ese documento tiene que estar en algún sitio cuando vuelvas la semana que viene. No hay coste, no hay tarjeta y no hay ningún curso de pago detrás. Puedes borrar la cuenta y todo lo que hayas guardado cuando quieras. Y al terminar los ocho módulos te llevas el dossier completo, con el plan entero de tu libro.
Diagnóstico de tu libro
Cinco preguntas sobre tu libro. Ninguna es de opinión: todas se responden abriendo tu página de Amazon en otra pestaña.
Comprobando tu sesión…
Tus respuestas se guardan en tu cuenta, para que al terminar el curso puedas descargarte el plan entero de tu libro. Escribe tu correo y te mandamos un enlace de acceso: no hay que crear contraseña.