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Tus ejercicios
Unidad 03 de 17

Articulación del texto

La cohesión de la unidad anterior tiene un lado muy concreto: los signos y los conectores que sostienen el texto por dentro. Aquí vas signo por signo —punto, coma, dos puntos, raya, comillas— y por los conectores que explicitan cómo se relacionan las ideas. Es la parte más normativa del curso, la más fácil de defender ante un cliente, pero también donde empieza a asomar la tentación de uniformar por gusto propio en vez de por norma.

13 apartados puntuación coma raya comillas conectores diálogos
1

Para qué sirve puntuar

La puntuación no es adorno ni transcripción de las pausas al hablar. Es la sintaxis hecha visible: delimita unidades, marca jerarquías y desambigua. Un mismo conjunto de palabras cambia de sentido según dónde caigan los signos, y esa es la razón de que puntuar sea competencia del corrector y no una cuestión de oído.

No, espere. / No espere. Los alumnos, que aprobaron, celebraron el final de curso. (todos aprobaron) Los alumnos que aprobaron celebraron el final de curso. (solo algunos)

De ahí una regla de trabajo: antes de mover una coma, hay que saber qué frase se quiere leer. Cuando la puntuación de un original es ambigua, muchas veces no hay que corregirla, hay que preguntar.

En una líneaPuntuar no es repartir pausas: es elegir cuál de las frases posibles se va a leer.

2

El punto

Cierra un enunciado con sentido completo. Tres usos:

  • Punto y seguido: separa enunciados dentro del mismo párrafo, sobre el mismo asunto.
  • Punto y aparte: cierra el párrafo, cambia de aspecto del asunto.
  • Punto final: cierra el texto.

Al corregir, el punto es la herramienta más eficaz contra la frase inabarcable: partir en dos oraciones lo que venía unido por una coma indebida resuelve más problemas de legibilidad que cualquier otra intervención.

Detalles que se escapan a menudo:

  • No se escribe punto tras los signos de cierre de interrogación y exclamación (? !), que ya lo incluyen. Sí puede seguirles coma o punto y coma.
  • Tras las abreviaturas sí hay punto (etc., pág.), pero no tras los símbolos (kg, cm, ) ni tras las siglas.
  • Si una abreviatura cierra el enunciado, su punto vale como punto final: no se duplica.
  • El punto va después del cierre de comillas, paréntesis o raya, nunca antes.
  • No se pone punto tras los títulos y subtítulos que van en línea aparte.
3

La coma

Es el signo que más trabajo da, porque acumula usos obligatorios, usos optativos y usos prohibidos. Conviene tenerlos separados en la cabeza.

Usos obligatorios (o casi):

  • Enumeraciones: se separan los elementos con coma, salvo los dos últimos si van unidos por y, e, o, ni (compró pan, leche y fruta). Sí se escribe coma ante esa conjunción cuando el último elemento no pertenece a la misma serie, cuando hay cambio de sujeto o cuando la coma evita una ambigüedad.
  • Vocativos: se aíslan siempre. Juan, ven aquí / Ven aquí, Juan / Escucha, Juan, esto es importante. La diferencia entre Vamos a comer, niños y Vamos a comer niños es un chiste viejo y una regla real.
  • Incisos y aposiciones explicativas: se encierran entre dos comas. Si abres, cierras. La coma huérfana —abrir el inciso y no cerrarlo— es uno de los errores más frecuentes en originales sin corregir.
  • Subordinadas y complementos antepuestos: cuando lo que va delante del verbo principal tiene cierta longitud, se marca con coma. Cuando terminó de escribir el capítulo que le había costado tres meses, se fue a dormir.
  • Conectores y adverbios de enlace: sin embargo, no obstante, por tanto, es decir, en cambio, además, por último se aíslan con comas. Se ve en el punto 10.
  • Elipsis del verbo: se marca con coma el verbo sobrentendido. Unos eligieron el camino largo; otros, el corto.
  • Oraciones de relativo explicativas (las que añaden información no esencial), frente a las especificativas, que no llevan coma. Es el ejemplo de los alumnos del punto 1, y merece la pena comprobarlo caso por caso: es una fuente habitual de cambios de sentido involuntarios.

Usos prohibidos, los que más aparecen en textos sin editar:

  • Entre sujeto y verbo. Los libros que compré ayer, están en la mesa es incorrecto. Solo se admite si lo que separa es un inciso cerrado por las dos comas.
  • Entre el verbo y su complemento directo o de régimen.
  • Antes de una subordinada sustantiva introducida por que: Dijo, que vendría es incorrecto.
  • Como sustituto del punto. Unir dos oraciones independientes solo con una coma es el llamado comma splice: Llegó tarde, no había sitio. Se resuelve con punto, punto y coma o un conector.

Usos optativos: tras un complemento circunstancial breve al inicio, o antes de conjunciones como pero en frases muy cortas. Aquí se aplica un criterio de oficio: si el original es coherente consigo mismo y no genera ambigüedad, se deja. Uniformar comas optativas al gusto propio es sobrecorregir.

En una líneaLa coma tiene usos obligatorios, prohibidos y optativos. Solo los dos primeros son tu trabajo.

4

El punto y coma

Signo en retroceso y muy útil. Dos funciones:

  • Separar los elementos de una enumeración compleja cuando esos elementos ya contienen comas dentro: Asistieron Marta, la editora; Luis, el maquetador; y Ana, la ilustradora.
  • Unir dos oraciones con vínculo estrecho de sentido, cuando el punto cortaría demasiado y la coma sería insuficiente: No lo hizo por dinero; lo hizo por orgullo.
  • Delante de un conector (sin embargo, por tanto, en consecuencia) cuando las oraciones enlazadas tienen cierta longitud.

Al corregir, el punto y coma resuelve muchos comma splice sin alterar el ritmo del autor. Es una intervención mucho menos invasiva que partir la frase en dos. Ahora bien: si el autor no lo usa nunca en todo el manuscrito, introducirlo de golpe le cambia la voz. Criterio: úsalo para arreglar, no para embellecer.

5

Los dos puntos

Anuncian lo que sigue. Usos:

  • Antes de una enumeración: Se necesitan tres cosas: tiempo, silencio y método.
  • Antes de una cita textual: Y entonces dijo: «No pienso firmar eso».
  • Entre dos oraciones, cuando la segunda es causa, consecuencia, conclusión o explicación de la primera, sin necesidad de conector: No llegó a tiempo: se había equivocado de estación.
  • Tras las fórmulas de saludo en cartas y correos. En español se escriben dos puntos, no coma: Estimado señor Ruiz: La coma en ese sitio es un calco del inglés y aparece constantemente en textos corporativos.

No deben usarse dos puntos entre una preposición y su término ni entre el verbo y sus complementos: Los ingredientes son: harina, agua y sal está mal; o se quita el verbo (Los ingredientes son los siguientes: …) o se quitan los dos puntos.

Tras dos puntos se escribe minúscula, salvo si lo que sigue es una cita textual o el texto de una carta.

6

Los puntos suspensivos

Son tres, siempre tres, y van pegados a la palabra anterior. Marcan suspensión, interrupción, duda o enumeración incompleta.

  • Si lo que sigue continúa el enunciado, se escribe minúscula; si cierra el enunciado, mayúscula después.
  • No se combinan con etcétera: o etc. o los puntos, nunca los dos.
  • Cuando cierran enunciado, no se les añade un cuarto punto. Sí pueden ir seguidos de coma, punto y coma o dos puntos.
  • Entre corchetes, […], indican supresión de fragmento en una cita. Es la forma recomendada frente a los paréntesis.

Es un signo del que los autores primerizos abusan mucho: sustituye a la puntuación que no se domina y da al texto un tono vacilante. Reducirlos suele ser una de las intervenciones de estilo más rentables, y una de las que conviene explicar en el informe de corrección para que no parezca arbitraria.

7

Interrogación y exclamación

En español, los signos de apertura son obligatorios: ¿? ¡!. No es un adorno prescindible y su omisión —contagio del inglés y de la mensajería instantánea— es un error, no una opción estilística.

  • Se abren donde empieza la pregunta o la exclamación, que no siempre es el principio de la frase: Si no te importa, ¿podrías repetirlo?
  • Tras el signo de cierre no se escribe punto, pero sí coma o punto y coma.
  • Pueden encadenarse varias preguntas breves; entonces cada una lleva sus signos y, si se consideran enunciados independientes, van con mayúscula inicial.
  • La repetición de signos (!!!, ???) se admite solo en textos que buscan expresividad muy marcada; en cualquier registro estándar, se reduce a uno.
  • La combinación ¿!!? está admitida para enunciados que son a la vez pregunta y exclamación.
8

Las comillas

Existen tres tipos y una jerarquía de uso: angulares o latinas «», altas o inglesas "" y simples ''. La norma recomienda empezar por las angulares y reservar las inglesas y las simples para los entrecomillados sucesivos dentro de un texto ya entrecomillado.

«Me dijo: «no pienso ir», y se marchó», contó Marta.

Usos: citas textuales, palabras usadas con ironía o distancia, apodos, extranjerismos crudos (aunque hoy se prefiere la cursiva), títulos de partes de una obra (capítulos, artículos, canciones), frente a la cursiva para el título de la obra completa.

Reglas de convivencia con otros signos:

  • El punto va siempre fuera de las comillas de cierre.
  • Si el texto entrecomillado es una pregunta o exclamación completa, sus signos van dentro.

La uniformidad del tipo de comillas en todo el manuscrito es tarea de corrección y se resuelve por reemplazo masivo, no a mano; en la Unidad 6 se ve cómo.

9

La raya y los paréntesis

La raya (—) no es el guion (-) ni el signo menos (–, semirraya). Distinguirlos es ortotipografía básica y en los originales llegan mezclados casi siempre. Usos:

  • Incisos, como alternativa a comas y paréntesis, con un grado de separación intermedio. Se escriben pegadas al texto que encierran, con espacio por fuera: El manuscrito —que llevaba tres años esperando— llegó por fin. Si el inciso cierra la oración, se suprime la raya de cierre y se pone el punto.
  • Diálogos: introduce la intervención de cada personaje, pegada a la primera palabra.
  • Acotaciones del narrador dentro del diálogo. Aquí está el detalle que más se corrige en narrativa: si el verbo que introduce la acotación es de habla (dijo, preguntó, respondió), la intervención no lleva punto antes de la raya y la acotación empieza en minúscula:

—No pienso firmarlo —dijo Marta—. Que lo firme otro.

Si el verbo no es de habla, sí se cierra la intervención con punto:

—No pienso firmarlo. —Se levantó y salió del despacho.

Los paréntesis encierran información complementaria más desligada del hilo principal: aclaraciones, datos, referencias, siglas tras su desarrollo. La puntuación que corresponde al conjunto de la oración va siempre fuera del paréntesis de cierre. Nunca se escribe coma delante de un paréntesis de apertura.

Los corchetes cumplen la misma función dentro de un texto ya entre paréntesis, y sirven para las intervenciones ajenas dentro de una cita: [sic], […], o una aclaración del editor.

Elegir entre comas, rayas y paréntesis para un inciso es una decisión de estilo, no de norma: las comas integran, las rayas separan sin expulsar, los paréntesis bajan la voz. Un texto que lo resuelve todo con paréntesis suena a nota al pie permanente.

En una líneaComas, rayas y paréntesis dicen lo mismo a tres volúmenes distintos: integran, separan o bajan la voz.

Símbolos tipográficos

Los quince signos que hay que reconocer y distinguir en un texto en español, con lo que hace cada uno y con qué se confunde. Para tenerlo abierto al lado mientras corriges.

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10

Enlaces y conectores

Los conectores explicitan la relación lógica entre partes del texto. El corrector interviene sobre ellos en tres frentes: que exista el que hace falta, que sea el adecuado a la relación real y que esté bien puntuado.

Los tipos, en resumen operativo:

RelaciónConectores habituales
Adiciónademás, asimismo, igualmente, por otra parte
Oposiciónsin embargo, no obstante, en cambio, ahora bien, con todo
Causaporque, ya que, puesto que, dado que
Consecuenciapor tanto, por consiguiente, así pues, de ahí que
Condiciónsi, siempre que, a condición de que, salvo que
Ordenen primer lugar, a continuación, por último, finalmente
Reformulaciónes decir, o sea, dicho de otro modo, en otras palabras
Ejemplificaciónpor ejemplo, en concreto, así, pongamos por caso
Cierreen conclusión, en definitiva, en resumen

Puntuación de los conectores. La mayoría de los adverbios de enlace se aíslan con comas. Si van al principio de la oración, coma detrás (Sin embargo, nadie respondió). Si van intercalados, coma delante y detrás. Si enlazan dos oraciones largas, delante va punto y coma o punto: No hubo respuesta; sin embargo, el plazo siguió corriendo.

Los errores que más aparecen:

  • Conector sin coma: Sin embargo nadie respondió.
  • Acumulación redundante: pero sin embargo, no obstante pero.
  • Conector que no corresponde a la relación real. Un por tanto delante de algo que no es consecuencia de nada. Es un error de lógica disfrazado de gramática, y es de los que un corrector de estilo tiene que ver: obliga a releer el razonamiento entero, no la frase.
  • Sobrecarga. Un conector en cada frase convierte la prosa en un formulario. Cuando la relación entre dos ideas es evidente, el conector estorba.
  • Muletillas de enlace mal formadas: en base a (preferible sobre la base de, con base en, según), a nivel de usado como sinónimo de en cuanto a, de acuerdo a (mejor de acuerdo con).
  • Queísmo y dequeísmo en las locuciones conectivas: a pesar de que (no a pesar que), me di cuenta de que (no me di cuenta que).

La falta contraria también existe y se ve menos: textos sin ningún conector, donde las frases se suceden como una lista y el lector tiene que deducir por su cuenta si la segunda explica, contradice o continúa a la primera. Añadir los enlaces que faltan es corrección de estilo en sentido estricto: no cambia lo que se dice, hace visible cómo se relaciona.

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Ejercicio

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Para seguir leyendo

Para seguir leyendoLos signos de puntuación en español: cuestiones de uso y errores frecuentesFrancisco Rodríguez Muñoz y Susana Ridao Rodrigo · Boletín de Filología, Universidad de Chile, XLVIII (1), 2013, pp. 147-169

Qué signos usa realmente la gente cuando escribe, medido sobre 128 textos en vez de supuesto. Interesa por dos hallazgos que son exactamente los apartados 8 y 9 de esta unidad: la frecuencia con que aparecen comillas inglesas donde tocan las españolas, y el uso generalizado del guion corto en función aclaratoria, donde corresponde una raya. Sirve para saber qué errores vas a encontrar de verdad, y con qué frecuencia, antes de abrir el primer encargo.

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Cierre de la unidad

La puntuación y los conectores son la articulación del texto en sentido literal: las junturas que permiten que las partes se muevan sin descoyuntarse. Casi todas las decisiones de esta unidad tienen respuesta normativa, y por eso son las más fáciles de defender ante un cliente. Pero conviene retener las dos zonas grises —las comas optativas y la elección entre comas, rayas y paréntesis—, porque son justo las que un corrector novato tiende a uniformar por gusto propio. La diferencia entre arreglar y uniformar es el tema de la Unidad 5.

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